viernes, 30 de octubre de 2009

Madrugada 24 de octubre







Una concurrida y hermosa madrugada, la segunda después de Picarquín, nos convocó este 24 de octubre, donde tuvimos el gusto de compartir con otros madrugadores de paso por la ciudad, y una asistencia que nos motiva y nos obliga a agradecer a la Mater, unida al esfuerzo de los que lograron llegar y aquellos que se pudieron comunioar.
Aün cuando pensábamos que nos acompañaría el nuevo sacerdote del Santuario, lamentablemente no pudimos compartir la eucaristia, pero comulgamos espiritualmente y compartimos la palabra como siempre gracias al espiritu generoso de nuestro amigo Sergio Carvajal que es ya parte fundamental de nuestras Madrugadas.La foto, indudable: Miguelito. Gracias por las fotos. Esperamos vernos, Dios mediante, la próxima Madrugada.

sábado, 24 de octubre de 2009

MADRUGADA 11 DE OCTUBRE






Esta Madrugada fue especial, por cuanto Alejandro y Sergio, que asistieron a Picarquin, contaron sus vivencias y la maravillosa experiencia que lograron vivir en medio de "centenares" de Madrugadores en Picarquín, contando detalles con lo cual se puede catalogar de excelente este encuentro, gracias al impulso de la Mater otorgado a un grupo de hombres comprometidos con la causa que lograron llevar adelante esta actividad a la cual, asisten por primera vez en muchos años, una represntación voluntaria y autofinanciada de nuestra comunidad de Madrugadores de Antofagasta. Seguiremos hablando en detalle más adelante, pero saludamos a Octavio Galarce y su equipo de Madrugadores que permitieron que este encuentro reuniera a gran cantiodad de personas unidos por una espiritualidad distinta que crece cada día y que entusiasma a muchos más varones.
Las fotos, como siempre, de Miguelito, que generosamente se preocupa de este importante detalle.

domingo, 4 de octubre de 2009

MADRUGADORES EN PICARQUIN

Antofagasta, por primera vez presente en un encuentro de Madrugadores a través de Alejandro Asalgado y Sergio González, que voluntariamente quisieron ofrecerse para asistir a este encuentro del cual nos han tenido permanentemente informados, a través de comunicaciones telefónicas, y por correos que me ha enviado Claudio, con links de imágenes que a todas luces muestran un encuentro serio, con una cantidad impresionante de hermanos madrugadores, no solo de Chile sino que también del extranjero, y que al observar esas imágenes y hasta sentir ese calor de hermanos, no nos cabe duda que esta esta inspirada en el espiritu religioso de todos los que concurren a los Santuarios y Ermitas a participar de esta corriente de vida, aún poco entendida, pero que convoca a gran cantidad de varones. El mérito mayor de este encuentro esta primero que todo en la divinidad de Maria quien convoca a hombres de toda condición a participar del encuentro, para mostrarnos el camino que nos lleva a su amado hijo, y en ese impulso ha empleado el espiritu de servicio de sus grandes servidores, grandes en espiritu, como son quienes han organizado este encuentro encabezados por Octavio Galarce, que se ha dado el tiempo de informar, mantener contacto, estudiar financieramente el proyecto, darnos ideas para participar y seguramente junto a él , esos seres anónimos y silenciosos que nadie conoce pero que estan alli tendiendo su mano generosa para apoyar el éxito de este encuentro que, a juzgar por las palabras de Alejandro, ha sido maravilloso, fuera de toda expectativa.
Ojalá que esto resulte una inyección de fuerza y de fe para nosotros, que siendo tan pocos, perseveramos, y tratamos de salir adelante. Tengamos fe que este encuentro nos traerá a cada uno de los rincones de Chile y el mundo, nuevas fuerzas, para seguir creciendo y creyendo en la transformación de las persnas que al alero del Santuario de Shoenstatt, encomendando su trabajo semanal, sus oraciones y su gratitud a la guía perfecta, al ejemplo único como lo es Maria Santisima, la mejor prueba de que Cristo vive en el mundo y que nos necesita para cambiar las estructuras que hoy lo han sacado de la vida y lo han marginado dejándolo en el rincón del olvido, creyendo aún que el deasarrollo, y el creciemiento ecómico, la lucha por la pobreza, el cambiar la sociedad, pertenece exclusivamente a politicos vacíos de alma y/o a líderes de naciones, que confian solamente en las condiciones económicas, en el "desarrollo sustentable", en el "mercado de divisas" y en todas las cosas terrenales, sin reconocer que tras todo esto esta la voluntad de Dios y que es la única respuesta para cambiar en verdad lo que somos. Se necesita urgentemente reconcoer su presenciay acción para salvar el alma.
Los que viven de las economias, de los cálculos, de vilumbrar el futuro apegado solo a la ley terrena, llegarán una tarde al término de la jornada y se dormirán en el sueño eterno vacíos, creyendo que han aportado, ilusoriamente por sus propias capacidades. Los que desconocen la divinidad, la fuerza creadora e inspiradora de la a creación, que es Dios, están llenando sus vasijas interiores rotas, las que permanecen vac{ias. Pueden ostentar grandes bienes, pero tendrán que macharse algún día, dejando todo lo que pudieron poseer solamente aqui, se irán tal cual llegaron, con las manos vacías. Los que profesamos la fe cristiana, nos iremos tal vez en otra misma condicion, la misma desnudez, el mismo cuerpo marchito, las manos también vacías, pero sonrientes de la esperanza verdadera de la resurrección, y el saber que algún dia nos iremos, de los brazos de Maria al encuentro eterno con su amado hijo, que nos entará muy cerquita de nuestro único y verdadero Dios.
Un saludo afctuoso a los Madrugadorres de Chile que participaron en el encuentro de Picarquín, y a los cientos que nos quedamos para orar y pedir a Dios porque todo resulte bien.Un abrazo cariñoso a nuestros antofagastinos y a OCtavio Galarce y mi amigo Claudio que nos mantiene al día con sus informaciones vía on line.
Un saludo cariñoso a quienes trabajaron con tanto ahinco y esfuerzos y que están lanzando semillas, que se transfrmarán en el mejor mensaje, el del amor, del servicio y del compromiso de continuar nuestro proceso humano de fortalecernos cada dia en la fe, para irnos, cuando Dios lo decida, con la mejor sonrisa y la plena satsifacción del deber cumplido.
Gracias hermanos y que Maria les colme de su paz y Dios les bendiga.

Octubre: Mes del Rosario

La Iglesia ha dedicado un mes, el de Octubre, para honrar a María con el rezo del Santo Rosario
Autor: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net



Origen e historia de esta devoción:

En la antigüedad, los romanos y los griegos solían coronar con rosas a las estatuas que representaban a sus dioses como símbolo del ofrecimiento de sus corazones. La palabra “rosario” significa "corona de rosas".

Siguiendo esta tradición, las mujeres cristianas que eran llevadas al martirio por los romanos, marchaban por el Coliseo vestidas con sus ropas más vistosas y con sus cabezas adornadas de coronas de rosas, como símbolo de alegría y de la entrega de sus corazones al ir al encuentro de Dios. Por la noche, los cristianos recogían sus coronas y por cada rosa, recitaban una oración o un salmo por el eterno descanso del alma de las mártires.

La Iglesia recomendó rezar el rosario, el cual consistía en recitar los 150 salmos de David, pues era considerada una oración sumamente agradable a Dios y fuente de innumerables gracias para aquellos que la rezaran. Sin embargo, esta recomendación sólo la seguían las personas cultas y letradas, pero no la mayoría de los cristianos. Por esto, la Iglesia sugirió que aquellos que no supieran leer, suplantaran los 150 salmos por 150 Avemarías, divididas en quince decenas. A este “rosario corto” se le llamó “el salterio de la Virgen”.

A finales del siglo XII, Santo Domingo de Guzmán sufría al ver que la gravedad de los pecados de la gente estaba impidiendo la conversión de los albigenses y decidió ir al bosque a rezar. Estuvo en oración tres días y tres noches haciendo penitencia y flagelándose hasta perder el sentido. En este momento, se le apareció la Virgen con tres ángeles y le dijo que la mejor arma para convertir a las almas duras no era la flagelación, sino el rezo de su salterio.
Santo Domingo se dirigió en ese mismo momento a la catedral de Toulouse, sonaron las campanas y la gente se reunió para escucharlo. Cuando iba a empezar a hablar, se soltó una tormenta con rayos y viento muy fuerte que hizo que la gente se asustara. Todos los presentes pudieron ver que la imagen de la Virgen que estaba en la catedral, alzaba tres veces los brazos hacia el Cielo. Santo Domingo empezó a rezar el salterio de la Virgen y la tormenta se terminó.

En otra ocasión, Santo Domingo tenía que dar un sermón en la Iglesia de Notre Dame en París con motivo de la fiesta de San Juan y, antes de hacerlo, rezó el Rosario. La Virgen se le apareció y le dijo que su sermón estaba bien, pero que mejor lo cambiara y le entregó un libro con imágenes, en el cual le explicaba lo mucho que gustaba a Dios el rosario de Avemarías porque le recordaba ciento cincuenta veces el momento en que la humanidad, representada por María, había aceptado a su Hijo como Salvador.
Santo Domingo cambió su homilía y habló de la devoción del Rosario y la gente comenzó a rezarlo con devoción, a vivir cristianamente y a dejar atrás sus malos hábitos.
Santo Domingo murió en 1221, después de una vida en la que se dedicó a predicar y hacer popular la devoción del Rosario entre las gentes de todas las clases sociales para el sufragio de las almas del Purgatorio, para el triunfo sobre el mal y prosperidad de la Santa Madre de la Iglesia.

El rezo del Rosario mantuvo su fervor por cien años después de la muerte de Santo Domingo y empezó a ser olvidado.

En 1349, hubo en Europa una terrible epidemia de peste a la que se le llamó ¨la muerte negra” en la que murieron muchísimas personas.
Fue entonces cuando el fraile Alan de la Roche, superior de los dominicos en la misma provincia de Francia donde había comenzado la devoción al Rosario, tuvo una aparición, en la cual Jesús, la Virgen y Santo Domingo le pidieron que reviviera la antigua costumbre del rezo del Santo Rosario. El Padre Alan comenzó esta labor de propagación junto con todos los frailes dominicos en 1460. Ellos le dieron la forma que tiene actualmente, con la aprobación eclesiástica. A partir de entonces, esta devoción se extendió en toda la Iglesia.

¿Cuándo se instituyó formalmente esta fiesta?

El 7 de octubre de 1571 se llevó a cabo la batalla naval de Lepanto, en la cual los cristianos vencieron a los turcos. Los cristianos sabían que si perdían esta batalla, su religión podía peligrar y por esta razón confiaron en la ayuda de Dios a través de la intercesión de la Santísima Virgen. El Papa San Pío V pidió a los cristianos rezar el rosario por la flota. En Roma estaba el Papa despachando asuntos cuando de repente se levantó y anunció que la flota cristiana había sido victoriosa. Ordena el toque de campanas y una procesión. Días más tarde llegaron los mensajeros con la noticia oficial del triunfo cristiano. Posteriormente, instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el 7 de octubre.
Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y determinó que se celebrase el primer domingo de Octubre (día en que se había ganado la batalla). Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de Octubre y algunos dominicos siguen celebrándola el primer domingo del mes.

La fuerza del Rosario
A lo largo de la historia, se ha visto como el rezo del Santo Rosario pone al demonio fuera de la ruta del hombre y de la Iglesia. Llena de bendiciones a quienes lo rezan con devoción. Nuestra Madre del Cielo ha seguido promoviéndolo, principalmente en sus apariciones a los pastorcillos de Fátima.

El Rosario es una verdadera fuente de gracias. María es medianera de las gracias de Dios. Dios ha querido que muchas gracias nos lleguen por su conducto, ya que fue por ella que nos llegó la salvación.

Todo cristiano puede rezar el Rosario. Es una oración muy completa, ya que requiere del empleo simultáneo de tres potencias de la persona: física, vocal y espiritual. Las cuentas favorecen la concentración de la mente.

Rezar el Rosario es como llevar diez flores a María en cada misterio. Es una manera de repetirle muchas veces lo mucho que la queremos. El amor y la piedad no se cansan nunca de repetir con frecuencia las mismas palabras, porque siempre contienen algo nuevo. Si lo rezamos todos los días, la Virgen nos llenará de gracias y nos ayudará a llegar al Cielo. María intercede por nosotros sus hijos y no nos deja de premiar con su ayuda. Al rezarlo, recordamos con la mente y el corazón los misterios de la vida de Jesús y los misterios de la conducta admirable de María: los gozosos, los dolorosos y los gloriosos. Nos metemos en las escenas evangélicas: Belén, Nazaret, Jerusalén, el huerto de los Olivos, el Calvario, María al pie de la cruz, Cristo resucitado, el Cielo, todo esto pasa por nuestra mente mientras nuestros labios oran.

Las Letanías
El Rosario no es una oración litúrgica, sino ejercicio piadoso. Las Letanías forman una parte oficial de la liturgia en cuanto que las invocaciones reciben permiso de la Santa Sede. Se cree que su origen fue, probablemente, antes del siglo XII.
La forma actual en la que las rezamos se adoptó en el santuario mariano de Loreto, en Italia y se llama Letanía lauretana. En 1587, el Papa Sixto V la aprobó para que la rezaran todos los cristianos. Todos los cristianos hemos recurrido a la Virgen en momentos de alegría llamándola “Causa de nuestra alegría”, en momentos de dolor diciéndole “Consoladora de los afligidos”, etc.
Podemos rezar las Letanías con devoción, con amor filial, con gozo de tener una Madre con tantos títulos y perfecciones, recibidos de Dios por su Maternidad divina y por su absoluta fidelidad. Al rezarlas, tendremos la dicha de alabar a María, de invocar su protección y de ser ayudados siempre ya que la Virgen no nos deja desamparados.

Cómo rezar el Rosario
Como se trata de una oración, lo primero que hay que hacer es saludar persignarnos y ponernos en presencia de Dios y de la Santísima Virgen.
Luego, se enuncian los misterios del día que se van a rezar y comenzamos a meditar en el primero de estos cinco misterios. Durante la oración de cada misterio, trataremos de acompañar a Jesús y a María en aquellos momentos importantes de sus vidas. Aprovechamos de pedirles ayuda para imitar las virtudes y cualidades que ellos tuvieron en esos momentos. Al meditarlos frecuentemente, estas guías pasan a formar parte de nuestra conciencia, de nuestra vida. Podemos ofrecer cada misterio del rosario por una intención en particular y se puede leer una parte del Evangelio que nos hable acerca del misterio que estamos rezando.
Cada misterio consta de un Padrenuestro seguido de diez Avemarías y un Gloria. Usamos nuestro rosario pasando una cuenta en cada Avemaría. Así seguimos hasta terminar con los cinco misterios.
Al terminar de rezar los cinco misterios, se reza la Salve y se termina con las Letanías.

Los Misterios
Los quince misterios que se rezan nos recuerdan la vida de Jesús y, dependiendo del día, se rezan de la siguiente forma:

LUNES Y SÁBADO
MISTERIOS GOZOSOS VIRTUD (sugerida)
1. La Anunciación del ángel a la Virgen. La obediencia.
2. La Visita de la Virgen a su prima Isabel. Amor al prójimo.
3. El Nacimiento del Hijo de Dios. Desprendimiento
4. La Presentación del niño Jesús en el templo. Pureza de intención.
5. El Niño Jesús perdido y hallado en el templo Sabiduría en cosas de Dios.

MARTES Y VIERNES
MISTERIOS DOLOROSOS VIRTUD (sugerida)
1. La Oración de Jesús en el huerto. Verdadero arrepentimiento de los pecados.
2. La flagelación de nuestro Señor Jesucristo. Espíritu de sacrificio
3. La coronación de espinas. Desapego a lo material
4. Jesucristo es cargado con la Cruz. Paciencia por mi cruz.
5. La crucifixión de nuestro Señor Jesucristo. Generosidad

MIERCOLES Y DOMINGOS.
MISTERIOS GLORIOSOS VIRTUD (sugerida)
1. La Resurrección de Jesucristo. Fe, Esperanza y Caridad
2. La Ascensión del Señor a los Cielos. Deseo de ir al Cielo
3. La venida del Espíritu Santo. Deseo de vivir en Gracia
4. La Asunción de la Virgen a los Cielos. Amor a María
5. La Coronación de la Virgen en los Cielos. Perseverancia

JUEVES.
MISTERIOS LUMINOSOS
1. El Bautismo de Jesús en el Jordán 2 Co 5, 21; . Mt 3, 17.
2. Las bodas de Caná; Jn 2, 1-12.
3. El anuncio del Reino de Dios Mc 1, 15; Mc 2. 3-13; Lc 47-48.
4. La Transfiguración; Lc 9, 35.
5. La Institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual. Jn13, 1.




Visita nuestro sitio http://rosario.catholic.net del Santo Rosario

domingo, 27 de septiembre de 2009

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¿Qué es Madrugar? - Presentation Transcript
¿Que es MADRUGAR ?
Madrugar es: \"Promover e impulsar fraternal y alegremente el vínculo con Dios, Cristo y María, el fortalecimiento y conquista de la santidad de la vida diaria y el empeño apostólico por transformar cristianamente el mundo, como instrumentos marianos, a través de encuentros varoniles de oración y Eucaristía de madrugada en santuarios, ermitas e iglesias\"…. Madrugar es, en estos “tiempos recios”: ser como el Centinela: \"Centinela, ¿Qué ves en la noche? Centinela, ¿Qué ves en la noche? El centinela responde: ¡Llega la mañana!” (Isaías 21, 11-12)
El “madrugar” constituye un rasgo espiritual del Madrugador. Es un hombre que está mirando el mañana de la historia y que quiere adelantarlo en su propia vida (P. M. Romero) Madrugar hoy es: ¡NO TENER MIEDO DE ABRIR LAS PUERTAS A CRISTO! (Juan Pablo II) ¡NO TENER MIEDO DE SER LOS QUE ABREN LAS PUERTAS DE ESTE TIEMPO A CRISTO!
Los Madrugadores sabemos y creemos: que no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona: Jesús, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva. (BENEDICTO XVI “DEUS CARITAS EST”) Jesucristo No es una fórmula la que nos salva, sino una persona:
Hoy hemos venido al desierto… ¡para encontrarnos con El, entre nuestros hermanos y al volver a nuestras comunidades: “hacer florecer nuestro mundo para Cristo!” Conocer a Jesús es dejarse transformar por la experiencia pascual y la configuración con Jesucristo, pobre, crucificado y comido. Se traduce en adquirir una identidad: la dignidad de Hijos de Dios, la formación se realiza en la transformación del madrugador que lleva las marcas del PESEBRE, LA CRUZ Y LA EUCARISTÍA. (Beato Antonio Chevrier)
El madrugador nace de la escucha de la Palabra en la aurora y es luz de Cristo para todo el pueblo de Dios. El madrugador se realiza estando con Jesús, yendo donde Él va a lo largo de todo el “camino del pesebre a la cruz”. Acogiendo la fragilidad y las heridas, tanto las propias como la de los hermanos de camino, dejándose curar y lavar, de modo que las heridas se conviertan en pequeñas luces por las que pueda manifestarse la gloria de Jesús resucitado.
El madrugador se forma mirando a Jesucristo en brazos de María, a través de gestos concretos y de realidades pequeñas, en obediencia a Dios y colaborando en su acción creadora. El madrugador para entrar en el camino de Cristo ha de hacerse, como diría - Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux) -, “pequeño” y “no dejar que las cosas, piedras, el trabajo, se antepongan a las almas”. Los madrugadores se realizan siendo una comunidad de discípulos a los pies de María y centrados en Jesucristo para hacer la voluntad del Padre. • “Empesebrando e Integrando”, • “Acogiendo y Acompañando”.
Ante los nuevos desafíos: la complejidad social, una cultura cada vez más individualista falta de respeto a la vida y la búsqueda de bienestar material, hace que hoy la vida aparezca como fragmentada y dispersa. El padre Hurtado nos dice: “la materia no basta, la civilización no llena, el confort bueno está, pero no reside en él la felicidad. ¡Da demasiado poco y cobra demasiado caro!”. Hay una gran necesidad de encontrar lo que hace comunidad entre las diversas dimensiones de la existencia y las ocupaciones de la vida cotidiana.
Los Madrugadores: como lo anhelara el Padre Kentenich, queremos ser: “para nuestro tiempo dirigentes proféticos y estar conscientes de que ésta es una misión extraordinariamente vigorosa… es decir… queremos estar con la mano en el pulso del tiempo y el oído en el Corazón de Dios” En el convulsionado mundo actual que escapa de Cristo; Los Madrugadores sabemos para que estamos aquí.
Los Madrugadores estamos aquí: “Para hacer presente a Dios en este mundo, en todas las personas y en todas partes”. Deberían decir de nosotros: “Apóstoles de la Verdad, puestos como dardos agudos que se clavan en las carnes dormidas, como centinelas que rompen con su rito estridente el silencio de la noche de los tiempos”(parafraseando a Mons. Manuel Larraín hablando sobre el Padre Hurtado).
El madrugador sabe y cree que nuestra madrugada no se acaba un sábado cada 15 días, sino que es instrumento dócil donde el Señor continua trabajando siempre y el madrugador esta llamado a descubrir en fidelidad los signos de la presencia de Cristo y su llamada: •a todos y a cada uno de los días y, •con todas y cada unas de las personas que le son confiadas. Los Madrugadores, no sólo “madrugamos cada quince días un día sábado”… los Madrugadores somos los que cada día, como nos enseñara San Alberto Hurtado, nos preguntamos: \"¿qué haría Cristo en mi lugar?”
Jesús, el Enviado y el Maestro, se da a conocer: • acompañando a los que elige, • compartiendo el pan en el camino. El madrugador encuentra en las palabras: “Acompañar”, “Acoger” y “Empesebrar” el sentido de la presencia de Cristo y el signo de su testimonio como Apóstol; que sigue a Cristo y como Cristo: • afirma la identidad del ministro y del testigo: “nosotros hemos comido y bebido con El” (Hechos 10,41). • Como Enviado, se identifica con quien le envía (Juan, 28) y, • Como el Maestro está en medio de los suyos como quien sirve (Juan 13, 15).
Los Madrugadores queremos ser: • Puntos de referencia de la Fe como varones que se encuentran, saben y son testigos de Cristo. • Demostrar en su vida ser colaboradores de la Verdad (III Juan 8). • Convertirse en indicadores de camino, que hace él mismo con Cristo y que invita a hacerlo con otros y a otros. El madrugador trata de colaborar en forma heroica en la acción de Dios y no poner obstáculos en su trabajo cotidiano, distinguiendo –aunque sea en tensiones- “la acción de Dios” y “las actividades de los hombres”. Los madrugadores somos colaboradores de un Dios que trabaja siempre (Juan 15, 17).
Este encuentro con Jesús es capaz desde la madrugada: • de formar y forjar al hombre nuevo, • al santo de la vida diaria, • haciendo comunidad y, • llevando a la perfección todas las dimensiones de la vida.
Por eso, para que: La madrugada sea la alborada de la “Iglesia de las nuevas playas” (Padre José Kentenich), y Los Madrugadores, “guardianes del amanecer\" (Juan Pablo II) deben darse estas condiciones: • Clima de silencio y de oración: que nuestra oración de la mañana de cada día sea una continuidad de la madrugada de aquel sábado. • Actitud de Contemplación: para contemplar a Jesús, debemos tener el espíritu de contemplación de María, acogiendo la palabra de Dios, con Cristo en la Eucaristía y en el rostro de cada hermano. • Una comunidad de discípulos que son hermanos más allá de cualquier frontera humana, porque son “ciudadanos del cielo” (San Pablo) que nos ayudan y nos sostengan en el camino.
• Acompañamiento: fuerte, sólido, firme y amoroso de cada Madrugador ocupándose de que su hermano no pierda el camino del encuentro con Jesús. • La madrugada forma un vínculo de fraternidad: que me hace co-responsable de mi hermano, como diría Heidegger “estar-con-el otro” y como lo reza el Padre Kentenich en “Hacia el Padre” en la oración “Mira Padre nuestra Familia”. • Para el Madrugador debiera existir una búsqueda y una tensión en el camino de discernimiento espiritual: “el primero es la espiritualidad puramente contemplativa, donde se une el alma con Dios a través de la oración. El segundo es la espiritualidad activa que, sin de nutrirse en la oración, se lanza a la actividad apostólica, pero que puede caer en el activismo, vaciándola de contenido. Y el tercero, el contemplativo en acción, propiciado por San Ignacio, donde los elementos no van separados: la persona está contemplando mientras actúa y está actuando con la fuerza espiritual que le da la permanente unión con Dios “ (del “Cómo lo vivimos” del P.Victor Risopatrón SJ)
El madrugador es ante todo un creyente, un hombre de Fe viva (Santiago 2, 17) discípulo con otros discípulos, busca cada día - de la mano de María- conocer, seguir y re-encantarse de Cristo, obrando como Cristo obraría y “chiflarse por Él” (San Alberto Hurtado); empesebrando la vida y transformando a la sociedad.
El madrugador discierne personalmente y con otros lo que Dios ha sembrado en el corazón de cada hermano, cultivando por ello, las actitudes de María: • “Fuerte y digna, sencilla y bondadosa, repartiendo Amor Paz y Alegría” (Padre Kentenich).
El madrugador mantiene la cercanía real, siempre es “estar con” y a la vez, es un fuerte: Adsum! (¡aquí estoy!): para Dios, para el hermano, para el apostolado, para la Iglesia. El madrugador es al mismo tiempo un hermano, un padre y un niño, testigo de la misericordia entrañable de Dios, pero frágil con heridas y limitaciones, necesitados de curación y conscientes que la única fuerza está en el Señor.
El madrugador como nuevo varón, como el hombre nuevo, es un hombre de esperanza y de paciencia, confiado en que las obras de Dios no tienen tiempo y llevan en su interior las semillas de la resurrección, “es un gorrión con corazón de águila” como diría Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux) o como diríamos nosotros, “con corazón de Cóndores”.
El madrugador es un iniciador, que habiendo descubierto en el silencio de la aurora “los pasos silenciosos del Señor”, se lanza a paso vivo y progresivo a fundar comunidades para que encuentren en el Lucero del Alba: María, la Luz verdadera que es Cristo que todo lo ilumina, todo lo transforma, todo lo entibia y hace fecundar la vida. El madrugador vive la convicción de que la madrugada no es “para” los madrugadores sino es “para” la iglesia, como un novedoso imperativo que vuelve a llenar las naves de nuestros templos de varones “libres, recios y apostólicos” (P. Kentenich).
“Seguir a Cristo -desde el alba- adondequiera que El vaya, llenarse de su Espíritu, marchar sobre sus huellas y actuar en el mismo sentido y en el mismo espíritu. En ese drama de la historia del mundo, como dice Benedicto XVI, cada uno de nosotros ha sido llamado a participar. Estoy aquí para hacer presente a Cristo; por lo tanto no sólo para hablar al respecto, sino que incluso para hablar de ello con entusiasmo. Cristo tiene que hacerse presente en mí. Pero esa realidad es sólo un pequeño fragmento, no debo ponerme en un primer plano. No estoy solo, así que siempre debo considerar como tarea propia, el profundizar y tomar conciencia de mi relación con el mundo, con un mundo que es capaz de ser salvado y que anhela la salvación integral.
El Padre Kentenich nos pregunta:“¿No es verdad, que desde el principio hemos estado fuertemente predispuestos a romper la estrechez del individualismo?” El madrugador encuentra la razón de su vida apostólica en el Amor (I Corintios 13). El principio de toda actividad y de toda acción del varón madrugador es la caridad (“Amar sobrenaturalmente, por amor a Cristo”, Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux)). Por el amor, el madrugador es un forjador de la nueva sociedad, esa sociedad en la que debe volver a reinar Cristo y desde Cristo se vivifique todo.
El madrugador debe hacer un ejercicio cotidiano de discernimiento, es necesario dejarse “agarrar” y “chiflar” por el amor de Cristo y esto sólo puede hacerse cuando el madrugador ha tenido la experiencia de encontrarse con Jesús y de sentirse amado por Jesús, entonces su vida no sólo será “empesebrar” sino “eucaristizar” dándose como un pan espiritual que debe alimentar a todo el mundo desde la madrugada por la Palabra, el ejemplo y la entrega. Sólo la coherencia de vida en Cristo, en común-unidad eclesial me hace ser un testigo creíble y anhelante de santidad: En la cotidianeidad silenciosa y rutinaria hasta en los actos más heroicos (como es el ejemplo de Santa Gianna Beretta Molla).
La verdadera radicalidad evangélica del madrugador se encuentra en el amor que se entrega a todos, sin echarse atrás ante los conflictos o rechazos. El madrugador sabe, como el centinela de Isaías que anuncia la llegada de la mañana, la llegada del amor de Cristo a cada hombre; sabe que su obra es pequeña, sabe que su testimonio es simple, pero sabe que Dios obra por causas segundas y que necesita del madrugador para anunciar la Verdad. Ser madrugador es una vocación, y esta vocación, como todas dentro de la Iglesia, es la de ser SANTOS (II Corintios 7,3; I Juan 3,3).
Los Madrugadores: queremos ser Santos y reconocemos junto a Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux) que: \"La santidad no consiste en tal o cual práctica, sino en una disposición del corazón que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra pequeñez y confiados hasta la audacia en la bondad del Padre.\"
¿Qué es un santo? • ¡Un santo es un hombre que esta unido a Dios. • ¡Que habla con Dios! • ¡Que quiere hacer presente a Dios en el mundo! • ¡Que anhela ser su testigo y su transparente! • Haga nada o haga mucho, todo lo haga por amor y con alegría. • Es un apóstol. • Que hace de las Bienaventuranzas (Mateo 5 1-12) su “Constitución Personal” (Card. Nguyen van Thuan). • Que hace del texto de Mateo 25 34-40 su ruta de vida.
Ser Madrugador es ser un constructor de esperanzas, trabajando por y con los hermanos, trasformando el mundo desde la Oración de la Mañana, involucrándose en la sociedad y hacer que todas las cosas sean restauradas en Cristo. (Efesios 1-10) Como Madrugador soy y debo ser testigo de la Luz de Cristo y Faro de esa Luz, humilde como Niño y Padre de aquellos que me son confiados.
Como Madrugadores, queremos rezar y actuar como nos enseña el Hermano Francisco: Señor, haz de mi un instrumento de tu paz: Donde hay odio, que yo lleve el amor. Donde hay ofensa, que yo lleve el perdón. Donde hay discordia, que yo lleve la unión. Donde hay duda, que yo lleve la fe. Donde hay error, que yo lleve la verdad. Donde hay desesperación, que yo lleve la esperanza. Donde hay tristeza, que yo lleve la alegría. Donde están las tinieblas, que yo lleve Tu luz. Maestro, haz que yo no busque tanto: Ser consolado, como consolar. Ser comprendido, como comprender. Ser amado, como amar. Porque: Es dando, como se recibe; Perdonando, se es perdonado; Muriendo, se resucita a la Vida Eterna.
“Guiados por el Espíritu Santo –los Madrugadores- queremos caminar, de la Mano de María, según las exigencias cristianas, hacia un nuevo estilo de vivir: que se acepta por la FE, se expresa por el AMOR y es conducida en ESPERANZA”. (Exhortación Apostólica Ecclesia in America) Lic. Roberto Horat Adsum!
+ Madrugadores Buenos Aires, 4 months ago

VER ESE LINK POR FAVOR

www.slideshare.net/madrugadoresbuenosaires/qu-es-madrugar

MADRUGADA 26 DE SEPTIEMBRE



Miguelio. Estaríamos AL DIA definitivamente con tus aportes fotográficos de nuestras madrugadas, los cuales agradezco sinceramente. Espero que a partir de ahora haya más interés en informarse en esta página lo cual es de interés y responsabilidad individual,. Gracias por tu siempre generoso aporte y sobretodo tu gran voluntad, sin duda la Mater mueve tus pasos.