domingo, 17 de abril de 2011

HERMANO MARIO CAPUCHINO

Gotas de Paz – 438 - 439

Asunción, 15 de abril de 2011

Querido hermano, querida hermana Cinco años (hoy 8 años) atrás yo había propuesto algo diferente para la Semana Santa, y tuve muy lindos testimonios. Así decidí en este año, proponer de nuevo, con algunos arreglos, la misma experiencia. Con el Domingo de Ramos iniciamos la Semana Santa. Son los momentos centrales de nuestra fe cristiana. Es la fuente principal de todo lo que significa nuestra espiritualidad, pero infelizmente a veces la vivimos muy ligeramente. ¡Que pena! Muchas cosas podrían ser diferentes en nuestra propia vida y a nuestro alrededor, si no tomásemos estos hechos como cosas del pasado, más al contrario, si consiguiéramos revivirlo a nuestra realidad como si fueran hoy. Por eso me tomo la libertad de proponerte Gotas de Paz con una forma especial para esta Semana Santa. Si puedes, seria lindo vivir estos días como un retiro, mismo que estés en tu trabajo, o con otras cosas. Mi invitación es que te dispongas interiormente a vivir una semana diferente. Propongo una pequeña reflexión para cada día (y que solo deben ser leídas en ese día, no antes ni después). Sugiero que encuentres un Crucifijo que deberá acompañarte toda la semana. Seria lindo hacer al menos dos momentos de oración, por la mañana delante del crucifijo leer el texto, y buscar durante todo el día, en el trabajo, en el autobús, en la calle tener siempre presenta la idea central del día. A la noche si es posible, lo ideal seria participar de una misa y allí en tu silencio entregar a Dios todo lo que cosechaste durante el día. Si no es posible ir a la misa, podría ser un nuevo encuentro con tu crucifijo, y delante de El abrir tu corazón y dejar que El te sondee. Y concluir con un propósito, que seria lindo escribirlo, y una oración espontánea o alguna de las conocidas. Si estas dispuesto, ¡coraje! Yo estaré rezando por ti, para que Dios haga maravillas en tu vida y te haga vivir una “santa” semana. También tú podrás rezar una Padre nuestro y una Ave-Maria por todos los otros que también estarán en “retiro”. Que Dios te bendiga.


Domingo de Ramos – 17 de abril.

“Bendito el que viene en el nombre del Señor.” Mt 21, 1-11

En este domingo celebramos la entrada “triunfal” de Jesús a Jerusalén. El, sabía del peligro que corría por estar allí. Pero, vino. Debía llevar hasta el fin su misión. El pueblo lo aclama con alegría y vivacidad. Pero Jesús no se ilusiona, no es un populista. Sabe que la masa que un día aplaude, en el otro apedrea. Sabe que su reino no es hecho de muchedumbres, pero de cada persona que experimentando la radicalidad de su amor, se siente movida desde lo mas profundo del corazón a hacer lo mismo. Jesús sabe que en Jerusalén le espera la traición, mucho dolor, muchas críticas... pero por su amor está dispuesto. Así también hoy Jesús quiere entrar en tu vida, y espera escuchar, al menos hoy, que digas “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. El también sabe que es un riesgo entrar en nosotros. El sabe de nuestras inconsistencias, de nuestras debilidades, de nuestros pecados. Pero está dispuesto a cargar nuestros dolores en su cruz y a morir de nuevo para transformarnos. Y yo: ¿Estoy abierto a Jesús? ¿Estoy dispuesto a acogerlo sin máscaras y a mostrarle todos los recintos de mi ser? ¿Es él, verdaderamente bienvenido? Te propongo para este primer día de la semana santa un acto de fe, que podrás repetirlo durante toda la jornada: “Jesús, mi salvador y redentor, en tu pasión yo puedo renacer.”


Lunes Santo – 18 de abril

“Ungió con él los pies del Señor y los seco con sus cabellos. Y la casa se llenó con el olor del perfume.” Jn 12, 1-11

Como es lindo este texto. Que sensibilidad y que entrega la de Maria. El perfume era carísimo, Judas protesta (el valor era suficiente para pagar el salario de un jornalero por 300 días). Pero no importa, el amor y la gratitud de Maria es mucho mayor. Ayer recibiste a Jesús en tu casa. Pero hoy que harás con él. Donde está tu perfume precioso para lavar sus pies. Estas dispuesto a entregar al Señor alguna cosa muy importante para ti. ¡Tienes fe suficiente para dar alguna cosa que te cueste! Decía Madre Teresa de Calcuta: “Amar es dar hasta que duela.” No una cosa que te sobra, pero algo lindo. Jesús esta dispuesto a darte su vida. Lo lindo es que “la casa se llenó con el olor del perfume”. No solo Jesús se quedó oloroso, pero toda la casa de Maria. Haga la prueba. Jesús está contigo. Permita que él te indique de que cosa podrás deshacerte. Y si tienes coraje entrégalo en la misa, o a una institución de caridad, pero que nadie sepa. ¡Nadie! Que sea un secreto solo tuyo y de Jesús. Que nadie te agradezca, para que solo Dios pueda hacerlo. Non te olvides “Donde está tu corazón, ahí está tu tesoro.” Repita durante este día, cuantas veces puedas esta frase de un santo capuchino (San Félix de Cantalicio) “Jesús, Jesús, Jesús, toma mi corazón y no me lo devuelvas.”


Martes Santo - 19 de abril

“En verdad les digo: uno de ustedes me va a entregar.” “En verdad te digo: antes que cante el gallo, me habrás negado tres veces.” (Jn 13, 21- 38)

El evangelio de hoy nos presenta una doble traición hecha a Jesús por sus amigos mas allegados. Uno por dinero y otro por miedo. Los motivos son siempre diversos, mas la traición es concreta. Seguramente todos nosotros ya tuvimos la experiencia de la traición, es muy común en nuestro medio, aun más cuando los valores están en crisis. Pero no son de las traiciones que otros nos hicieron, y que debemos perdonar si queremos vivir profundamente la pascua, que quiero hablarte hoy. Deseo hablarte de las veces que tú fuiste el traidor. Quiero que pienses con serenidad y reconozcas todas las traiciones que hiciste: a Dios, a la Iglesia, a tu familia (padres, esposa/o, hijos, primos, suegros,...) a tus amigos, a tus compañeros, a ti mismo... estas son las cosas que llamamos pecados. Si te es posible anote todos estos pecados y busque un sacerdote y te confieses. Jesús ya sabe, es cierto, pero si tú tienes el coraje de asumir delante de la Iglesia, él vendrá a defenderte y a curarte. Viva todo este día como si fuera un gran acto penitencial. Pida que el Señor te ilumine para que puedas reconocer todas tus falencias. Jesús quiere lavarte. Repita durante todo el día: “Jesús, hijo de David, ten compasión de mi.” Y si a la noche, después de esta reflexión, dijeras “Padre, cuanta cosa descubrí, cuantas traiciones, yo ya no soy digno de ser llamado tu hijo...” Tenga la certeza que el Padre eterno vendrá corriendo, te abrazará , te cubrirá de besos y hará una fiesta para ti.


Miércoles santo - 20 de abril

“Mi hora se acerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos.” (Mt 26, 14-25)

Que gracia Jesús te da. Escogió tu casa para celebrar su pascua con sus discípulos. Esta pascua, esta cena, esta primera misa de la historia... podemos llamar con tantos nombres, es muy importante, pues debe marcar la vida de cada uno de los presentes, pues el alimento es la propia carne de Jesús, y la bebida su propia sangre. Pero, ¿por que en tu casa? Seguramente es porque el te esta acompañando y vio lo que hiciste ayer, y también antes de ayer. Buscar la reconciliación, el perdón de los pecados, es limpiar nuestra casa. Hacer obras de caridad es adornar nuestra casa. Una amistad no puede quedarse sin una comida. Jesús hoy quiere sentarse a la mesa contigo. Jesús quiere alimentarte y hablarte con aquellas palabras que ningún otro te podrá decir. Seria muy lindo si hoy durante el día pudieras escribir unas palabras para poder decirle a Jesús, en la misa después de la comunión, cuando el esta de un modo muy especial en tu ser (“en tu casa”). Por mas que nos preparemos, la gracia de su presencia siempre nos ultrapasa. Por eso prepárate hoy, mas que nunca para recibirlo diciendo: “Señor yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.” No te olvides que Jesús nos dice: “Yo soy el pan de vida. El que viene a mi nunca tendrá hambre, el que cree en mi nunca tendrá sed.”


Jueves santo – 21 de abril

“y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.” “se levantó mientras cenaba... y se puso a lavarles los pies a sus discípulos...” (Jn 13, 1-15)

Hoy, jueves santo, la Iglesia celebra la institución del sacerdocio y de la eucaristía. Ciertamente todos nosotros reconocemos la importancia de estos dos sacramentos. Y nunca es mucho agradecer a Dios por estos dones. Jesús sabía lo que le iba suceder, pero sabía también que su muerte no seria el fin de esta naciente comunidad, y necesitaba dejar las bases para lo que vendría después. La eucaristía y la pasión son los dos lados de la misma moneda, del misterio de Jesús redentor. A través de la eucaristía nosotros participamos del único sacrificio. Pero Jesús nos dijo: “Hagan esto en memoria mía.” Y éstas palabras no son solamente una invitación a repetir el Rito, pero mucho mas, son un desafío a dar también la sangre por los hermanos. Más concreto Jesús no podría haber sido, cuando terminaba la cena tomó una palangana y empezó a lavar los pies de cada uno de sus discípulos. Seguramente algunos de ellos pensaron que Jesús (hombre-Dios) estaba loco. Quien se podría imaginar que Dios podría llegar a hacer esto: lavar nuestros pies. Pero si entramos en la lógica del amor entendemos que para uno que estaba dispuesto a dar la propia vida, lavar los pies era hasta fácil, era una placer. Dios es amor, y solo quien ama de verdad puede entender la razones de Dios (nos dice san Juan). Querido hermano la eucaristía (misa) no puede quedarse en una practica ritual, debe transformarse en acción concreta para con los hermanos. Te propongo hoy meditar sobre este gesto de Jesús. Más aun, de dejar que el Señor del Cielo y de la Tierra lave hoy tus pies, como un signo de cuanto te estima y te ama Dios. Y así sintiendo puedas imitarlo en su gesto. Pregúntate hoy cuales son las señales concretas del amor de Dios en tu vida. Pregúntale también como puedes hacer lo mismo en tu vida. Diga hoy durante todo el día: “Jesús que me has amado hasta el extremo, ¿qué quieres que yo haga?”


Viernes Santo – 22 de abril

“...uno de los soldados le abrió el costado de una lanzada y al instante salió sangre y agua.” “Contemplaran al que traspasaron.” (Jn 18-19).

Aquel viernes sin dudas fue el más trágico de la historia. El propio Hijo de Dios, el amor que se hizo carne, fue torturado, motivo de burlas, escupido, condenado y asesinado. A que punto llegó el odio por el amor. Hasta donde pueden llegar las fuerzas del mal. Pero Dios en su infinita sabiduría supo transformar toda esta tragedia en gracia para nosotros. Dice san Pablo: “En sus heridas nosotros fuimos sanados.” Por su sangre derramada, nosotros fuimos purificados. Seguramente aquel soldado no sabía que al traspasar a Jesús estaría dando a la humanidad una de las imágenes mas lindas del amor: Dios tiene su corazón abierto a nosotros. Y a través de los sacramentos, especialmente el bautismo y la eucaristía, esta agua y esta sangre sigue llegando a todos. Querido hermano (hermana) hoy es día de revivir el misterio de cruz. Haga alguna penitencia, seria y fuerte. Junta tu sacrificio al dolor de Cristo. Pide al Señor de hacer nacer en tu corazón los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús. Ponte al pie de la cruz y permite que su sangre te lave. Y por sobre todo agradezca, pues yo estoy seguro que cuando Jesús estaba allí en la cruz, él se acordó de ti, de tu nombre, de tu historia, de tus problemas, y te amó hasta la última gota. Hoy acompaña a Jesús en su dolor, haga silencio, interior y exterior, deje que estos hechos te hablen. Repita cuanto pueda: “En tus llagas Señor, hazme nacer de nuevo.”

Sábado Santo – 23 de abril

Hoy la Iglesia nos invita a acompañar el silencio de María. Dice la tradición que al retirar el cuerpo de la cruz María lo recibió en sus brazos. Me imagino el dolor de esta madre. Me imagino cuantas preguntas en el silencio de su corazón. Aquel mismo Jesús que ella dio a la luz, que amamantó, que enseñó a caminar... ahora está de nuevo en sus brazos, pero ya no habla, ya no escucha, ya no ve, ya no siente nada. Ni mismo su corazón ya no late. María experimenta el silencio de Dios. También nosotros muchas veces hacemos una experiencia semejante. Parece que Dios no nos oye, no nos ve, no nos habla... A veces pasamos por momentos de dolor muy grandes, y nuestra vida se hace noche y parece que Dios ni se entera. Este es el momento de la fe. Tener fe cuando todo este bien, es fácil, o mejor ni se necesita tenerla, basta disfrutar. Sin embargo, tener fe, cuando se está en medio de la prueba, aun sin ver ninguna luz, es seguir confiando y esperando. Pues de lo profundo del corazón nace la certeza que Dios, si nos abandona en algunos momentos, es porque ya tiene preparado algo mucho mejor para después, y quiere ayudarnos a crecer, a abandonar una fe ingenua, a madurar en nuestra vida llevándonos a la plenitud. El silencio de Dios, fue acogido en el silencio de María. Como mujer de fe ella esperó en el Señor. Sabia que Dios en su momento si manifestaría. Así hasta las pruebas son ternura de Dios que nos quiere maduros y grandes en la fe. Por eso, hoy invita a María a pasar todo el día contigo. Jesús pidió al discípulo amado que la llevara a su casa. Hoy tú eres el discípulo amado de Jesús. Lleva María contigo. Habla con ella de tu experiencia de Dios (¿Quien es Dios para ti?) pregunte a María como es su experiencia de Dios (¿Quien es Dios para ella? Pídale que te cuente sus recuerdos.) Hable y escuche. Mantente en clima de recogimiento, como de quien está con la madre de un hombre que ayer fue muerto. Con ella, repita muchas veces: “Jesús, en vos confío y espero.” No te olvides de participar de la vigilia pascual.


Domingo – Pascua del Señor. – 24 de abril

“No se asusten. Ustedes buscan a Jesús Nazareno, el que fue crucificado. Resucitó, no está aquí.” (Mc 16, 1-8)

Después de toda esta semana intensa como no explotar de alegría con esta noticia. Cristo Resucitó. La vida venció a la muerte. Ni la muerte es más fuerte que Dios. La sepultura está vacía. María es toda alegría, no fue defraudada. Como también no será nadie de los que en él esperan. La resurrección de Cristo es la comprobación de: que su proyecto de amor y de servicio era correcto, y que vale la pena asumirlo; que perdonar a los demás aun cuando nos clavan es lo mejor para no cargar pesos en el corazón; que dar la otra mejilla no significa ser el perdedor; que amar y ayudar hasta a los enemigos no es ser un chiflado; que el cielo es el mejor lugar para guardar nuestros tesoros; que no necesitamos pisar en nadie para poder crecer; que lavar los pies de los demás espontáneamente no es perder la dignidad; que acoger a los pecadores y a las prostitutas no me contamina; que no juzgar o condenar a nadie no me hace un despistado; y en fin que el mal aun siendo fuerte no vencerá; pues solamente Jesús venció al mundo, y aquellos que están con él podrán participar de su victoria. ¡Felices Pascuas! Que Cristo Resucitado sea la luz de tu vida. ¡Paz y bien! Un fuerte abrazo, en el amor de Cristo que nos une. }Hno Mariosvaldo Florentino.

sábado, 9 de abril de 2011

¡¡ QUE BIEN NOS HACE ACERCARNOS AL SEÑOR!!









¡¡ Qué bueno es acercarse al Señor!!

Cada día se torna una inmensa necesidad, descubrir las respuestas a las tantas dificultades que se nos presentan en la vida, y al tener la voluntad de acercarse al Señor, vamos descubriendo las buenas nuevas que renuevan también el compromiso del alma para seguir caminando, a pesar de los problemas, en busca de lo que más anhela el hombre: su transformación interior, la que lo lleva a gozar del más preciado tesoro entregado por Cristo, cuando nos dice:"Mi paz os dejo mi paz os doy".

La voluntad, obedece al deseo. Si no hay deseo, la voluntad nos vence. Por eso que resulta significativo sacrificar horas del descanso para madrugar, levantarse más temprano incluso que en las obligaciones laborales de la semana, para acercarse al lugar de Gracias espirituales que nos regala el Santuario de la Mater, para vivir en el silencio o la alegría, en el recogimiento interior o en la explosión de las emociones del sano y buen humor , una jornada más de oración, de canto y reflexión. Todo ello es prueba fehaciente y verdadera que tenemos la voluntad. Y la voluntad es también la fuerza necesaria para el cambio.

El cambio es la dinámica de la vida. Cada día es nuevo, cada día con su propio afán y cada voluntad expresada en sacrificio nos lleva a un cambio. Tal vez no sea necesario querer cambiar al mundo si no cambiamos nosotros primero. Por ello que la Mater nos invita y nos acoge para transformarnos, en el interior de nuestro ser. Seguiremos gordos, flacos, jóvenes o viejos, altos o pequeños, canosos o con barbas, seguiremos siempre iguales por que así nacimos, con esas características físicas heredadas o adquiridas, da lo mismo, pero lo que va en el interior, en eso que llamamos espíritu en eso que es intangible, el alma, allí se va sembrando esa semilla del cambio, que es la muestra verdadera de que Dios actúa en el corazón del hombre. Cuando hay amistad pura, compartida, sincera, sin intereses, sin cuestionamientos, sin prejuicios, aflora el amor como respuesta a la necesidad de compartir, es esa virtud la que nos permite con un corazón limpio, estrecharnos como hermanos y sentir que Dios nos hace mejores, por que también tenemos la voluntad de vencer y de mejorar nuestras humanas debilidades.

Hoy día rezamos, cantamos, alabamos y adoramos a Dios y consagramos nuestro dia y nuestra semana a la Mater a través de la oración de consagración. ¡Qué bueno y hermoso resulta estar allí! Llegar muy temprano y divisar una tenue luz en el Santuario, para acercarse silenciosamente, con respeto, en una oscuridad casi invernal, con un cielo oscuro por las nubes, y encontrar en ese halo de luz a un hermano, Jorge, de rodillas pidiendo a Dios por sus propias intenciones. El hombre que inclina la cerviz y dobla la rodilla, recibe desde lo alto la cura para sanar el alma. Luego de llegar, estrechar a quienes no conocemos, preguntar el nombre a aquel que obviamos la semana pasada y descubrir que también es Jorge, y tratar de grabarse los nombres en la mente para no confundirnos mientras esperamos afanosos la llegada de Sergio, tan necesario para nuestras reflexiones descubriendo en el intertanto a Juan Moyano, "El viejo" según él, pero que con su actitud nos demuestra poseer un puro amor de niño a Dios, y cuya alegría, sencillez y bondad afloran por sus poros, sobretodo en la gratitud que siente cada dia de vivir y de alabar, de decir que el Señor ha extendido su mano personal, para arrastrarnos al Santuario dándonos la fuerza necesaria para comenzar allí una nueva mañana.

Encontrar a Luis, un hermano extranjero, que también tiene algo que decir y algo que aportar, que también abriga esperanzas de ser un mejor ciudadano, viviendo en tierra extraña y tratando de integrarse a una sociedad que a veces discrimina, pero que a los ojos de Dios y de Maria es muy bienvenido a nuestra casa. Encontrar a Alejandro hijo, que agradecido de las bondades de la Mater llega como representante de su padre, Alejandro Asalgado, que se encuentra en Santiago recién operado (y por el cual hemos ofrecido nuestras diarias oraciones), es una demostración de gratitud, de humildad y de fe, gratificante para todos. Orar por nuestros enfermos y pedir en el silencio también de mi alma por Diego, que también pasa por un mal momento y que está viviendo los dolores de la Pasión de Cristo. Pedir por la esposa de nuestro hermano Carlos López, Sarita Aliaga, pasa también por un delicado estado de salud pero que aceptan humildemente con la paz y tranquilidad de quienes sirven a Cristo. Pedir por todos los que no pudieron asistir, por aquellos impedidos de salud, por los presentes y los asusentes y por los Madrugadores de todo Chile.

Gracias Señor por traernos aqui, gracias a los nuevos hermanos que nos otorgan fuerzas y entusiasmo, para seguir creciendo en la fe, construyendo un hermoso cielo aqui en la tierra, tratando en todo de ser merecedores a la confianza de Jesús.

Gracias por quien se preocupó de levantarse más temprano para traernos el humilde pan como ofrenda de amistad, y compartir en un sencillo desayuno, los valores que nos unen como personas, como cristianos y como soñadores que blanden sus espadas de oración, para construir un mundo mejor.

Gracias Señor por este día. Danos otros y muchos más.

sábado, 26 de marzo de 2011

SÁBADO 26 DE MARZO





















En el Santo Evangelio de este sábado, en plena Cuaresma, se nos habló de la parábola del "Hijo Pródigo". Aquel que se va de casa, a gastar las riquezas "de su herencia" entregándose a la "gran vida", a disfrutar de su propia y ansiada "libertad", a compartir con todos aquellos que, seguramente al verle con dinero, le acogieron en una amistad interesada y falsa mientras tuvo alguna moneda en sus ropas, para pasar de la riqueza momentánea al sufrimiento y la humillación, extrema pobreza y abandono. "Hasta los cerdos" comían mejor que él en el campo.

Ese ejemplo está en "toda época" y nunca ha dejado de ser lo que es. Pero más allá , está lo que el Señor nos dice sobre el arrepentimiento, la soledad, el hambre y la necesidad que siente el joven que lo ha "vivido todo" y lo ha "perdido todo", por que sabe que al lado de su padre tendrá una vida digna, no le faltará la comida y es allí donde verdaderamente le aman. Lo que vino después, lo sabemos todos. La alegría y la fiesta del reencuentro con su padre y sus amigos y el reconocimiento con todos los honores y las muestras de cariño por que "Mi hijo que estaba muerto", ha vuelto a casa". La queja natural del hermano mayor, pero el consuelo por parte de su padre de que siempre ha estado a su lado y que todas las pertenencias de éste se comparten.

En la soberbia de nuestras vidas, buscamos caminos que nos alegran y nos llevan, a salir de los caminos del Señor, a buscar la facilidad del pecado, a enredarnos en las cosas mundanas y sin importancia que se nos ofrecen tan fácilmente y que por lo mismo creemos que nos traerán alegría. Tener más de lo que se necesita. Se compra todo, hasta el amor, y se juega con los sentimientos y hasta con la amistad. A veces creemos que todos nos aman y nos entregamos sin ningún fin espiritual, pero en la hora de la reflexión sabemos que todo los que se adquiere fácil se diluye y se pierde en la noche de los tiempos.

Creo que muchos nos hemos sentido en algún momento como el hijo pródigo. Alejado muchas veces de Dios, y buscando respuestas más terrenales a nuestras inquietudes y dudas. Volver al padre con la hombría del ser arrepentido, tiene un gran valor y por ello que el Señor también nos recibe y nos festeja con la Santa Eucaristía. Si a esa alegría, se unen las almas de tantos hermanos que van y vienen por los caminos del Señor, que se acercan y que se alejan, pero que no dejan el redil, se entiende entonces que unidos en Cristo, y educados por su Santísima Madre, podemos sentirnos acogidos en esa pequeña "Casa del Padre", la que se transforma en una puerta ancha y real al cielo, a ese cielo que buscamos cada día, a esa eternidad del amor, a ese trabajo de servir y trabajar juntos por la Evangelización y lograr en ese acogedor lugar, el sentirnos verdaderamente que hemos vuelto al Padre, a través de su dulce Madre, para seguir caminando hasta cuando Dios decida por nosotros y nos llamen las trompetas de sus serafines a rendir la cuenta personal de nuestras vidas.

En el amor de Cristo, en el inmenso Amor y Compromiso de nuestra Mater, podemos fácilmente descansar de los problemas de la vida, y ese amor se debe reflejar en la acogida de todos los que se acercan a buscar esa paz y esa esperanza que nace cada Madrugada, en cada oración, en toda Eucaristía, para lograr ponernos nuevamente la mejor tenida, el anillo de la dignidad, y sentir de nuestro Padre el beso tibio de la ternura, y participar de la cena del cordero con cariño, sintiéndonos amados para que esta fiesta de amor sea la del encuentro, del perdón y la alegría de nuestras propias vidas, sintiéndonos acogidos y protegidos por ese ser Supremo y Celestial que guía nuestros pasos por la buena senda.

En este día hermoso de una madrugada para mi muy especial, en que vuelvo a sentir el calor de la amistad de mis hermanos Madrugadores, y que me ha sorprendido por la niñez de Cristóbal, la juventud de Johonson y la madurez de esos nuevos hermanos que no tenía el gusto de conocer, Osvaldo, Jimmy, Javier y alguien que no pregunté su nombre, y mantener el recuerdo en nuestras oraciones a los ausentes, Alejandro, Diego y Claudio Jeria, que se encuentran con dificultades de salud, y a quienes por uno u otro motivo no pudieron asistir, deseo expresarles sinceramente, que en muchas ocasiones de la vida uno se siente el hijo pródigo, y es la sensación más gratificante el volver a ese Santuario a reunirse con sus hermanos, esos que le brindan el afecto y el cariño desinteresado y sincero, sin saber ni siquiera muchas veces quien es quién, pero que en el abrazo sincero, en el sentir rostro a rostro la áspera piel, en el abrazo de la paz del Señor, se sienten las caricias de Jesús, el Maestro por que es Él el que mueve el corazón del hombre y quien se presenta en cada uno de ustedes con un corazón agradecido, con un corazón ardiente y con una voluntad, a ejemplo de Maria. que nos llena el alma el sentimiento y nos da lo que tanto buscamos los hombres en el camino de la vida; la Paz, que es el resultado de acoger con verdadero compromiso vivir para siempre con Cristo en el alma.

Gracias amigos por este día, y quiera Dios que los otros nos una la misma amistad y alegría, y pidiendo a Dios por cada uno de ustedes y sus familias, nos despedimos hasta el próximo encuentro en el que Dios mediante, iremos acrecentando nuestra fe y compromiso con el Señor. Un especial saludo a nuestro sacerdote, él, como muchos buenos sacerdotes, está entregado a la causa del Señor en cuerpo y alma, y debe soportar la injusta crítica del mundo en que vivimos, y en el cual hermanos nuestros cometen injusticias e infidelidad a la Santa Iglesia.

Los que mal obren serán juzgados por Dios, nosotros no condenamos, acompañamos a quienes han caido para que sean alguna vez hijos pródigos y vuelvan ´perdonados" por Dios al hogar, pero con un corazón arrepentido y con la humildad del cordero, por que Dios acoge y no condena y por que Dios acompaña también a las víctimas inocentes que muchas veces sufren en silencio la indolencia terrenal del abuso de poder que enloda las virtudes de los buenos y limpios hombres que han renunciado a sus propias vidas por servir honestamente al Señor, a quienes debemos tambien brindarles nuestro afecto, amistad, y acompañamiento permanente y oración, para que puedan vencer las tentaciones de la vida, de las cuales ningún ser humano esta libre. Dios nos ayude y a nuestros amados sacerdotes.

Hasta la próxima y como siempre la gratitud a Miguel y Claudio por la fotos del recuerdo.....

jueves, 24 de febrero de 2011

MADRUGADAS CON CANTORES DE LUJO





Mis estimados amigos y hermanos: Quiero saludarlos y decirles que no he asistido a las Madrugadas porque en verdad estuve muy delicado de salud el año pasado y, por otra parte estuve en Santiago en un curso de requisito para mi ascenso en mi trabajo, materia qye dejé en manos de la Mater y que pude, Dios mediante, superar y salir airoso gracias la siempre vigente Gracia que nos otorga nuestro Maestro y nos permite vencer tantos obstáculos propios de la vida. Cuando estuve en Santiago, el primer día, visité el templo votivo de Maipú, donde pude ofrecer mi oración a la Virgen del Carmen y pedir por todo ese tiempo por mi familia y amigos, pidiendo su Santa protección en mi tiempo de ausencia. En el mismo lugar, hay un hermoso Museo y muy bien documentado "Museo del Carmen", testimonios de la historia de Chile que vale la pena visitar. La sopresa fue muy grande cuando me encontré con el querido Padre Jaime Salazar, quien cumple en el templo de Maipú una gran labor, ejemplar y de una entrega increíble. Nos saludamos y nos tomamos una foto 'para el recuerdo" que luego subiré. En todo caso este reinicio de informaciones es por que estuve ausente mucho tiempo pero, por otra parte, por que Claudio Bustos siempre está preocupado de mantener al dia estas informaciones que de una u otra forma nos permiten estar conectados, aún cuando no hay muchos comentarios escritos en la pagina. Bueno. ¡A lo que vinimos!. Primero sentir la inmensa alegria de ver en las fotos que me envió el Claudio a mis queridos amigos Madrugadores y entre éstos a los hermanos Valdivia quienes habrán deleitado a María Santísima en su Santuario con sus hermosas voces. Alejandro Asalgado, que trotaba "lentamente" por la costanera de Antofagasta, dejando algunas gitas de sudor en el fresco de la tarde, junto a un difícil pez que no hemos podido enganchar para las madrugadas como es el Clovic Navia, me comentó la alegria de contar estos días veraniegos con los hermanos valdivia, encabezados por el Jefe del Clan, Jorge, y lo hermoso que han resultado estos encuentros. Espero este sábado que viene asistir para dar inicio a la nueva crónica que ha permanecido inactiva hace varios meses.

Lo más importante: Las fotos. Los "Valdivia lavando tazas", y mi amigos Servando y "Rojitas" (como le decimos cariñosamente) quienes me han soprendido gratamente con su presencia en esas madrugadas que tanto extraño. Un abrazo amigos a todos.

martes, 22 de febrero de 2011

INVITACION

Los Madrugadores de Antofagasta se reunirán en el Santuario de Shoenstatt el sábado 26 de febrero a las 06:45 hrs. como es tradicional. Extendemos desde aquí una invitación a quienes deseen participar en esta jornada de oración y de amistad, en torno a la Santísima Mater y su hijo Jesús. Los esperamos.

sábado, 26 de junio de 2010

MADRUGADA AUSENTE






No pude asistir a la Madrugada anterior. ¿ Razones ? Agravan la falta.
Sin embargo supe de los detalles de ésta por las fotos que me envió Miguelito, las cuales publico en este blog y en el que damos la bienvenida a dos nuevos madrugadores, uno "con guitarra", que tanta falta nos hace, y al que esperamos nos acompañe en esta peregrinación sabatina de cada quince días, y el otro un buen samaritano que junto al guitarrista cumplieron la sagrada tradicion de lavar las tazas en su primera "Madrugada", y cuyas fotos esperamos que no vean sus esposas, o polola, por cuanto abusarán de ustedes...
El próximo sábado nos corresponde Madrugada, primer sábado del mes de Julio, espero podamos encontrarnos con nuestra hermandad y sobretodo con nuestra fe, en manos de la Mater, que nos ayuda y guía y que nos va transformando el alma para seguir en la mejor forma a Cristo.
Como pueden apreciar los que leen el blog, hay en la nota anterior una reflexión del Padre Nicolás. Las otras reflexiones dictadas por nuestro hermano Polo, estan pendientes, espero las podamos pubicar cada vez que reflexionemos de ellas. Es un material interesante para hacernos mejores cristianos.
Bueno. NO más palabras. Las fotos y el deseo de una buena semana y el próximo sábado estaremos, Dios ediante, en nuestra Primera Madrugada de invierno.

Gotas de Paz – 396

"Te seguiré adondequiera que vayas." (Lc 9, 57)

Si Usted desea puede leer esta reflexión en video y audio en: http://www.youtube.com/gotasdepaz o www.gotasdepaz.com

La eucaristía de este domingo nos lleva a reflexionar y rezar sobre nuestra relación con Jesucristo. La pregunta es ¿cómo somos delante de él? Somos indiferentes, simpatizantes, aprovechadores, admiradores, o seguidores de él.

Para muchos Jesús no cuenta nada. No les importa lo que él dijo o lo que hizo. Para otros, son interesantes algunas de sus palabras, o tal vez es bonito llevar una cruz en el cuello, o participar alguna vez de una celebración. Pero, hasta ahí y nada más.

A otros aun, les interesa solamente el titulo de cristianos. Corren por las ventajas políticas o sociales por ser amigos del sacerdote, o por tener una foto con el obispo, o con el Papa, o por dar una buena limosna. Pero en cuanto a Jesús y sus propuestas, piensan que son cosas del pasado. O entonces están solamente interesados en algún milagro, o en salir de un problema.

No faltan tampoco los admiradores. Que hasta se emocionan y lloran en el Vía Crucis, pero que no consiguen salir del sentimentalismo y asumir en la vida concreta un modo nuevo de actuar.

La propuesta de Jesús va más allá de todo esto. Jesús nos desafía y nos dice: "Sígueme." Seguir a una persona significa colocarse en su mismo camino. Acompañar sus pasos. No es un hecho intelectual, es vivencial. No basta estudiar y conocer lo que hizo, es mucho mas, es repetir concretamente en la vida actual lo que hizo él. (Ciertamente es fundamental conocer, pero no se puede parar allí, pues sería inútil.)

No puedo decir que soy un seguidor de alguien, cuando mi recorrido es otro, cuando mis pasos van en otra dirección. Hay una diferencia muy grande entre seguir a Cristo y llevarlo conmigo en MI camino. Pienso que muchos de nosotros confundimos esto. No es muy difícil encontrar personas disponibles que lleven a Jesús con ellas. A querer que Jesús esté donde ellas están y bendiga sus planes, sus trabajos, sus quehaceres.

Sin embargo, tenemos una fuerte resistencia en asumir radicalmente una vida de seguidores. Esto es de caminar en el camino de él. De seguir sus pasos. Esta resistencia no es gratuita. El propio evangelio nos habla de las dificultades que acarrea seguir a Cristo.

En primer lugar, el evangelio de este domingo nos habla que Jesús decidió caminar "resueltamente" hacia Jerusalén. Jesús sabía que caminaba en dirección de la resurrección, pero sabía que esto significaba pasar por la cruz. Jesús sabía que la trayectoria que estaba tomando no era de la buena vida, de los aplausos y de los placeres. Pero él caminaba "resueltamente". También sus seguidores deben, descubriendo sus motivaciones tomar el mismo camino, la misma dirección. Es señal de madurez asumir los dolores del camino, cuando se tiene claro a donde se quiere llegar.

En segundo lugar, el evangelio nos alerta para la experiencia del rechazo. Los samaritanos no quisieron recibir a Jesús porque él iba a Jerusalén. También a nosotros muchos nos rechazarán cuando saben que estamos yendo hacia "Jerusalén" (cuando saben que queremos ser cristianos de verdad y no solamente en las apariencias o en las palabras). Pero es muy interesante la reacción delante de estos rechazos. Algunos discípulos dijeron a Jesús: ¿"quieres que mandemos bajar fuego del cielo que consuma a los samaritanos? Pero Jesús los reprendió." Seguramente también nosotros tendremos la misma tentación de destruir a nuestros opositores. Cuantas veces ya hicimos "bajar fuego del cielo" con nuestras palabras, gestos, deseos y venganzas. Pero si somos seguidores de Jesús, estas cosas no van bien. Delante de las oposiciones o rechazos, debemos continuar siempre en frente, sin desviar nuestro camino.

En tercer lugar, Jesús nos advierte que seguirlo no significa tener todo en la mano. Al contrario, muchas veces faltará la comodidad ("el Hijo del hombre no tiene donde descansar la cabeza"). El que sigue debe estar dispuesto a correr el riesgo de que le falte hasta mismo cosas que al principio le parecen importantes, pero que después descubre que no eran tan necesarias y que se puede pasar sin ellas.

En cuarto lugar, la experiencia del seguimiento implica dejar algo. Seguir es caminar hacia... y cuando se va..., en la medida en que se avanza, se deja otras cosas por detrás. Es imposible avanzar sin dejar. Existen muchos que en la vida son estáticos porque tienen miedo de despedirse, de dejar. Jesús nos desafía: "deja que los muertos entierren a sus muertos".

Y en quinto lugar, Jesús nos habla de la dirección de la mirada. Quien le sigue debe tener la mirada puesta en él, pues solo así no perderá el sendero. Quien camina mirando hacia atrás sale del camino. ("Todo el que pone la mano en el arado y mira para atrás, no sirve para el reino de Dios"). El pasado no es capaz de indicarnos un rumbo, una dirección. El pasado nos hace solamente girar en torno a nosotros mismos y nos mata en el cansancio. También es importante tener conciencia que los lados pueden ser una tentación y pueden hacernos perder el equilibrio y caer o quitarnos del camino. Aun se puede decir que tener los ojos cerrados no es propio de quien sigue. Mirar hacia adelante, cuando estamos yendo por detrás de Jesús, significa verlo constantemente, y esta es la única garantía de que llegaremos a ser como él: personas plenas, realizadas y felices.

¡OH Jesús danos la gracia de hacer una verdadera experiencia de seguimiento!

El Señor te bendiga y te guarde,

El Señor te haga brillar su rostro y tenga misericordia de ti.

El Señor vuelva su mirada cariñosa y te dé la PAZ.


Hno Mariosvaldo Florentino, capuchino.

¡Paz y Bien!